Cada proyecto es único, al igual que cada cliente; sin embargo, el proceso de diseño y construcción generalmente sigue una serie consistente de fases que deben estar bien equilibradas para que el proyecto tenga éxito.

La etapa clave del proceso radica en la fase esquemática. Nuestro enfoque comienza con una exploración exhaustiva del sitio, junto con una comprensión clara de los requisitos y preferencias del cliente, lo que conduce a un proyecto final que incorpora no solo calidad visual, sino también los elementos funcionales específicos para cada cliente. Esta fase alinea la dirección del proyecto y sienta las bases para el trabajo de diseño detallado necesario para lograr el resultado deseado.

La duración de la fase esquemática varía, desde varias semanas para ampliaciones menores hasta varios meses para nuevos proyectos residenciales y sus áreas circundantes.

A diferencia de muchas viviendas muy estilizadas que carecen de verdadera personalización y simplemente reflejan el lenguaje personal del diseñador, buscamos crear residencias que reflejen la visión estética del cliente y, al mismo tiempo, anticipen sus necesidades de estilo de vida. Nuestro compromiso con el oficio se hace evidente en cada aspecto de nuestro trabajo, y prestamos atención a los pequeños detalles que fomentan una experiencia de vida refinada y cohesiva.

La construcción final representa una inversión importante para el cliente, por lo que una consideración cuidadosa durante la fase esquemática es esencial para respaldar un resultado sólido y duradero.

En la etapa siguiente, que implica un desarrollo de diseño más detallado, la responsabilidad recae completamente en nosotros. A lo largo de esta fase, mantenemos una comunicación continua con el cliente mientras exploramos opciones y tomamos decisiones. Nuestro objetivo es resolver los puntos clave antes de que inicie la construcción, ayudando a reducir cambios innecesarios, costos y retrasos.

A medida que esta etapa llega a su fin, preparamos el paquete de diseño y planos para cotización con contratistas o para coordinación con un constructor preferido, mientras el proyecto avanza en el proceso de permisos.

Una vez que los planos de construcción están listos y los permisos están en su lugar, comienza la obra. Esta etapa es emocionante y crucial, y depende en gran medida de oficios especializados y contratistas. No solo el trabajo debe ejecutarse bien, sino que el flujo de trabajo también debe administrarse eficientemente. Colaboramos estrechamente con el contratista general para resolver dudas con rapidez y ayudar a que la obra avance sin contratiempos, mientras mantenemos contacto con el cliente para atender cualquier inquietud.

Nuestro papel es servir como vínculo entre el diseño y la construcción, ofreciendo tanto dirección creativa como coordinación práctica.

En última instancia, nuestro objetivo es asegurar la satisfacción de nuestros clientes y cultivar relaciones de largo plazo a través de una experiencia de servicio cuidadosa.